En la zona del Mezquín-Matarraña se está desarrollando un interesante e innovador proyecto de recuperación y puesta en valor de las antiguas cárceles y calabozos conservados en distintas localidades de la misma que todavía está en fase de ejecución.Su principal objetivo es crear una ruta de tipo cultural que englobe aquellas obras mejor conservadas y más interesantes rehabilitándolas como elementos singulares de atracción turística. No existe un itinerario definido, pudiendo el visitante optar por confeccionar la ruta en función de sus propios intereses y del tiempo de que disponga. De modo indicativo, propondremos una ruta, de una duración aproximada de un fin de semana.
Las antiguas cárceles y calabozos de esta comarca son antiguas edificaciones, en general muy bien conservadas, situadas habitualmente en el interior o en las plantas bajas de los distintos ayuntamientos. Se trata, por tanto, de obras muy sólidas y bien construidas que estuvieron en uso durante los siglos XVI al XIX, y que dejaron de emplearse a lo largo de las primeras décadas del siglo XX, cuando cambió el sistema penitenciario de nuestro país.Muchas de estas cárceles han permanecido intactas hasta nuestros días ya que, tras su abandono, no han sufrido otros usos que el de eventuales almacenes municipales. Su excelente conservación está permitiendo su rehabilitación mediante simples actuaciones de limpieza , sin apenas obras de restauración y consolidación.
La creación de la ruta turística del Mezquín-Matarraña se basa en tres aspectos o contenidos temáticos generales:
-Los edificios y su equipamiento. La recuperación de las cárceles y calabozos se pretende realizar sin apenas intervenciones que alteren o modifiquen su estado original. Se incluye también el equipamiento todavía conservado en alguna de estas singulares construcciones: puertas y rejas, cepos de madera, cadenas y grilletes , letrinas, etc.
-Los " graffiti " o dibujos e inscripciones que se suelen conservar el los suelos o paredes de estas dependencias. Se está realizando el calco y estudio exhaustivo de todos ellos como soporte documental que ofrecerá una valiosa y rara información sobre las ideas y la mentalidad de las personas que estuvieron presas en estos edificios.
-Los documentos . El estudio y la búsqueda de documentos en archivos y publicaciones sobre esta materia en la comarca del Bajo Aragón, para poder utilizar información de primera mano sobre el sistema penal en el Antiguo Régimen, competencia de los ayuntamientos y alcaldes, penas y castigos impuestos, funcionamiento de las cárceles, etc.
Con toda la información obtenida a través de estas tres líneas de trabajo, se está dotando de contenido cultural a las distintas cárceles recuperadas, insistiendo en cada una de ellas en distintos aspectos temáticos que se darán a conocer en una guía de próxima aparición.
Iniciaremos nuestro recorrido en la localidad de Mazaleón que por sí misma merece la pena visitar, y que cuenta con un calabozo y una cárcel que, junto con el conjunto de La Fresneda, constituye el mejor y más completo ejemplo conservado de las antiguas cárceles del Bajo Aragón. Se ubica en el interior del antiguo Ayuntamiento de la localidad, que fue ampliado y reformado en 1742. En la primera planta, y tras ascender por el antiguo acceso al edificio a través de unha escalera de piedra, se ubica el calabozo, magnificamente conservado, con una pequeña puerta de acceso detrásde la cual se empotró un grueso travesaño móvil de madera que permanece intacto. En su interior, en una pequeña y oscura habitación de unos 10metros cuadrados, todavía se conserva el cepo y banco de madera donde se ataba a los presos por los tobillos, así como la letrina utilizada para el vertido de los residuos.
En la cárcel o calabozo de la planta superior, reformada en parte en las últimas obras de rehabilitación del Ayuntamiento, se conserva un imresionante panel de unos 7 metros de longitud por 1,60 m de altura aproximadamente , cubierto de dibujos e inscripciones , casi todos ellos realizados a lo largo del siglo XVIII. Entre ellos aparecen representadas manos de los presos con los dedos extendidos, un amplio repertorio de armas ( cuchillos, pistolas, arcabuces, etc.), hombres, mujeres, pájaros, barcos, etc., así como numerosas inscripciones y otros símbolos que están siendo objeto de un detallado estudio. Este conjunto es, sin duda, excepcional, constituyendo una valiosa muestra de la expresión gráfica de la historia y de las ideas de los bajoaragoneses presos en el siglo XVIII.
Proseguiremos nuestro recorrido llegando hasta Calaceite, hermosa villa que rezuma historia labrada en piedra y que visitaremos detenidamente , tras lo cual nos desplazaremos hasta el cercano municipio de Torre del Compte, donde encontraremos otro magnífico ejemplo de las cárceles de la zona.
En La Fresneda, localidad a la que llegaremos a continuación, existieron varias cárceles y calabozos que deben pertenecer a distintos momentos y pudieron tener distintos usos. En la C/ Mayor, junto al magnífico Ayuntamiento de la localidad, se encuentra una de estas cárceles que necesita obras de consolidación y limpieza. Tras la estrecha puerta de acceso se encuentra una pequeña sala a nivel de la calle, con una ventana enrejada que da al exterior, que fue, al parecer, la vivienda del carcelero. Desde allí, a través de una estrecha escalera de obra, se accede a un reducido altillo que comunicaba mediante una gruesa y pequeña puerta de madera a un profundo , oscuro y húmedo pozo de unos 7 metros de profundidad dividido en dos plantas. Este impresionante calabozo, recientemente desescombrado, tiene cubierta su sala más honda por una bóveda de sillería en cuyo centro se practicó una abertura para accder a su interior, siendo un fiel exponente de las duras condiciones de vida de algunos penados.
Por otra parte, en el interior del Ayuntamiento, en una antigua habitación de la primera planta, se ha recuperado también recientemente una interesante cárcel, quizás más antigua que la anterior, que está siendo asimismo objeto de estudio. En su interior se conservan centenares de grafitos sobre todo en las baldosas del suelo, así como inscripciones y dibujos incisos o pintados que deben pertenecer a distintos momentos y que representan figuras humanas, árboles, dibujos geométricos, juegos, armas, etc.Existen pinturas de color rojo con algunas figuras de gran tamaño que parecen tener, en lineas generales, un significado religioso con la posible representación de algún Vía Crucis o calvario. Se conserva también la antigua letrina. Sin duda, las condiciones de vida de los encerrados en este calabozo eran mucho mejores que las de la próxima cárcel de la C/ Mayor, anteriormente citada.
Finalizada nuestra visita a La Fresneda, seguiremos camino hasta Fórnoles y Belmonte de San José, donde podremos ver nuevos ejemplos de cárceles y calabozos , además de visitar tan bellas localidades.
En Ráfales, su cárcel, magníficamente conservada, es muy similar a la del pozo de La Fresneda y constituye también una obra impresionante ya que refleja con claridad las terribles condiciones de los presos en los calabozos rurales. Se ubica en la planta baja del Ayuntamiento , en el ángulo que forma con la base del portal anejo, donde se conserva perfectamente la robusta y pequeña puerta de madera con sus herrajes que da acceso al interior de la misma. Tras subir una estrecha y pendiente escalera de piedra, se accede a una pequeña sala en cuyo suelo, apoyado sobre maderas, se practicó una abertura que comunica con un oscuro y siniestro pozo donde se encerrar´`ia a los penados. Este calabozo puede considerarse intacto, sin haber sufrido ninguna reforma, deterioro importante, ni uso de ningún tipo desde su abandono.
Terminaremos nuestro recorrido visitando las cárceles y el resto de extraordinarias bellezas que atesoran los municipios de Monroyo, Torre de Arcas, Peñarroya de Tastavins, Fuentespalda, Valderrobres y Beceite.