Situación Geográfica: en el extremo más occidental de la provincia de Málaga, en la Serranía de Ronda, limitando con la provincia de Cádiz. El pueblo se encuentra a más de 600 metros de altitud sobre el nivel del mar, dista 40 kilómetros de Ronda, 20 de Benaoján y 159 de la capital de la provincia. La precipitación media es abundante (1.160 l/m2) y la temperatura media apenas rebasa los 16º C
Los parques naturales de Los Alcornocales (170.000 hectáreas) y Sierra de Grazalema (50.000 hectáreas) convergen en el municipio de Cortes de la Frontera, en el que adentran buena parte de su extraordinaria riqueza medioambiental, lo que, a ojos del visitante, se traduce en la percepción de un entorno paisajístico absolutamente privilegiado. Las grandes masas forestales de alcornoques que cubren gran parte de este territorio continúan en tierras gaditanas, pero antes de traspasar la frontera malagueña han conformado en ésta algunos lugares que, sin caer en hipérboles gratuitas, pueden calificarse de paradisíacos.
El paraje de la Sauceda o el tajo de las Buitreras, junto a la barriada de El Colmenar, son tan sólo dos ejemplos de la generosidad con que la naturaleza ha tratado a este municipio. El primero está perfectamente equipado para acampar y, así, tomarse el tiempo que se quiera para disfrutar del entorno, y el segundo –las Buitreras-, con un acceso más dificultoso, recompensa el esfuerzo realizado en llegar a él con un espectáculo sorprendente: el curso del río Guadiaro encajonado entre unas paredes de más de 100 metros de altura.
Los orígenes de Cortes de la Frontera se remontan, al parecer, a los siglos XII y XI a.C., cuando los fenicios llegaron a esta zona, donde ya se habían instalado los tartesos. Siglos después aparecieron los griegos, puede decirse que fugazmente, tal como lo hicieron en general en las costas andaluzas, y tras los griegos, los romanos, de cuya época sí han quedado suficientes testimonios: los vestigios de de la población de Saepona, a 28 kilómetros del actual casco urbano, y las ruinas de Cortes el Viejo, a sólo dos kilómetros del pueblo y en un enclave desde el que se domina un buen trecho del río Guadiaro.
Los musulmanes se enfrentaron a los visigodos en tierras de Cortes en el año 711 y en un lugar aún hoy reconocible, a decir de algunos investigadores. A la muerte de Almanzor (1002), Cortes dependió, alternativamente, de los reinos de Sevilla y Granada e incluso de los de Ronda y Algeciras. Fernando III el Santo conquistó la villa en 1248, pero después pasó nuevamente a manos de los musulmanes hasta que en 1485, el marqués de Cádiz, Rodrigo Ponce de León, la tomó en nombre de los Reyes Católicos. Esta alternancia entre un reino y otro no era infrecuente en los pueblos que en su denominación incluyen el genérico ‘de la Frontera’.
El actual emplazamiento del casco urbano es más reciente puesto que tiene su origen en el siglo XVII. Fue entonces cuando la explotación del corcho, una de las principales fuentes de riqueza de la localidad, empieza a tomar auge, y aún hoy continúa siendo uno de los pilares de la economía de Cortes de la Frontera.
Teniendo en cuenta la época del origen del pueblo, su estructura urbana se diferencia notablemente de la de otras muchas localidades serranas, de herencia morisca. Además, Cortes de la Frontera presenta la particularidad de contar con tres núcleos urbanos (algo que en la provincia de Málaga no es privativo de este pueblo, pero no por ello dejar de ser infrecuente): el centro principal, que es el propio Cortes de la Frontera, El Colmenar y La Cañada o la Estación de Cortes.
Cómo Llegar
Desde la Costa del Sol, por la autopista AP-7 (N-340) se enlaza, a la altura de Manilva, con la A-377 hasta Gaucín. Hay que continuar por la A-369, y a unos siete kilómetros se toma el desvío que conduce a Cortes por la A-373. Si se parte de la ciudad de Ronda hay que bajar hacia el sur por la A-369, y tras dejar atrás Algatocín, adentrarse en la A-373. |